«Nunca Más a la delincuencia y a la corrupción», dijo Celada tras el ataque al diputado Olivares

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Una vez más la inseguridad, la delincuencia, el crimen organizado, la corrupción, parecen no tener fin en la Argentina de hoy.

Es inevitable tener la sensación de miedo, miedo a no regresar a casa o de que nuestros familiares no lo hagan. Por eso una vez más los ciudadanos de bien, queremos decir Nunca Más, pero esta vez a la delincuencia y la corrupción, ésas que se adueñan de nuestras vidas, y que tienen como resultado que estemos encerrados para protegernos, resguardarnos a nosotros y a nuestros seres queridos.

El brutal atentado, en la mañana de este jueves, es el ejemplo reciente que está consternando a todos los argentinos, un hecho de barbarie que ocurrió cerca del Congreso de la Nación, dejando como víctima de homicidio a Miguel Yadón, funcionario público de la provincia de La Rioja y gravemente herido a Héctor Olivares diputado de la Unión Cívica Radical de esa misma provincia, cuando caminaban por Avenida Rivadavia al 1600, de Capital Federal.

Es momento de que desde nuestro lugar de trabajo, desde nuestro lugar de vida, repudiemos al crimen, a los asesinatos, y a las armas ilegales, toda nuestra solidaridad con las víctimas y sus familias y nuestro más profundo repudio a quienes cometen estos atentados.

Debemos insistir en el cambio de paradigma respecto a quienes deben proteger y priorizar la justicia, no podemos, quienes trabajamos, pagamos impuestos y no cometemos delitos vivir pendientes de los robos, violaciones o asesinatos, mientras quienes incumplen la ley caminan libremente por las calles. Es necesario que se los inserte en la sociedad, pero al mismo tiempo que se trabaje en su contención ya que no sólo se ven perjudicadas las víctimas, sino también los victimarios.

Este no es un hecho aislado, seguramente es producto de un trabajo legislativo, serio y profundo, que molesta a determinados sectores de la sociedad, indudablemente la corrupción mata.

Perdemos vidas y recursos humanos, por eso debemos decir una vez más NUNCA MÁS.

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