Capitanich, preso de sus propias decisiones, se lamenta y comienza a pensar en 2021.

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Jorge Miltón Capitanich, Gobernador del Chaco en tres ocasiones, intendente justicialista de la capital provincial, electo luego de más de una década de gestión Radical, Senador Provincial, dos veces Jefe de Gabinete de Ministros de la Nación, autor de innumerables libros, algunos estadísticos y otros reflexivos, pero siempre buscando mostrar un nivel avanzado de conocimiento sobre el terreno y casi bordeando una posición de superioridad ante cualquiera que intente desestimarlo.

Hoy este «Súper Gobernador», como lo reconocían en su provincia, luego de vencer innumerables internas, sobrevivir como intendente a un gobierno provincial encolumnado con una oposición nacional, se lo ve derrotado, cansado de ser el padre que debe sostener solo una provincia, con una familia repleta de niños funcionarios, los cuales no pueden brindarle el soporte necesario para llevar adelante grandes gestiones y proyectos, para los cuales se debe estar preparado con años de experiencia al frente de duras batallas políticas y administrativas.

Es Capitanich quien en su momento buscó para este tercer mandato, formar un esquema totalmente piramidal, donde nadie pueda hacerle siquiera sombra, casi como una copia de las antiguas organizaciones políticas egipcias, donde el faraón era el todo y quienes lo secundaban eran simples mortales. Tal es el caso que la Vice Gobernadora, es su antigua secretaria privada durante su primera gestión como gobernador, luego de darle un ascenso a diputada nacional y hoy siendo la segunda al mando del Ejecutivo Provincial.

Haciendo un análisis rápido del gabinete, se puede observar que Capitanich tuvo las intenciones de formar su estructura gubernamental con un gabinete de funcionarios novatos, quienes apenas un mes después de comenzar oficialmente la gestión, comenzaron a mostrar graves signos de síndrome de Peter Pan, haciendo uso de aviones oficiales con actitudes de jóvenes que disfrutan de su viaje de egresados al finalizar 5to año del secundario. También, cada funcionario se encargo de hacer uso de sus redes sociales a una manera muy poco ordenada, sin tener en cuenta su función pública y lo que representa cada cargo ante la sociedad. Así recordamos a la ministra de Desarrollo Social, quien demostraba estar poco interesada en sus funciones y solo recibía una ola de quejas por parte de medios y ciudadanos ante su falta de atención a los mismos, y por sobre todo no olvidar su afán por la velocidad mostrando imágenes donde se la veía recorriendo las rutas chaqueñas a altas velocidades.

Continuando con este esquema «teen», Capitanich también designo a su Hija a cargo de la comunicación, junto con quien fuera su compañero de juego, Dario Kholi, ex Presidente de Lotería Chaqueña y luego obtuvo varios cargos durante su gestión como intendente, hoy a cargo de la pauta oficial del estado, haciendo uso de su personalidad vengativa para intentar censurar a cualquier medio o persona que intente ir contra las ideas que buscan instalar por medio de la publicidad oficial.

Así podríamos analizar a cada funcionario, y cada uno tendría casi las mismas características, es por ello que Capitanich ya tiene una gran lista de cambios en espera, pero como buen tiempista sabe que no es momento de mostrar mas debilidades haciendo cambios, y esperará a finalizar el año para hacerlo como es su costumbre, año nuevo, proyecto nuevo, prueba y error y como sabe, cada año es una nueva oportunidad para tapar los errores del anterior, pero de algo hay que estar seguro y es que su imagen hoy se encuentra por el piso, el 2021 será año de legislativas, los radicales comienzan a aprovechar esto para tramar una victoria que los encamine a un regreso al sillón de Marcelo T Alvear, y para esto ya se comienza a vislumbrar alianzas muy fuertes, Capitanich necesita ganar, sabe que el 2020 es una año perdido, que no podrá hacer nada para evitar un desgaste aun mayor de su gestión e imagen política, pero aun algo peor se avecina, y es que de perder el año que viene, no podrá obtener el acompañamiento legislativo que pueda sostener los cambios que tanto anela, y entre ellos la reforma de la constitución provincial.

Con el Covid atacando todos los frentes sociales, económicos y políticos, ni Alberto ni Cristina podrán ayudarlo en esta ocasión, como si lo fue en su carrera hacia el lugar donde hoy se encuentra.

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